Nos separamos pero… y los niños?

Terminar una relación de pareja, NUNCA es fácil, mucho menos cuando hay niños de por medio, pues sin darnos cuenta los exponemos a  discusiones y conflictos que no son adecuados para su salud mental, por eso es necesario que estemos conscientes que si estamos en un proceso de separación o divorcio, debemos procurar que sea lo menos traumática para nuestros hijos.
Muchas veces los padres colocan  a  los niños en la posición de ser testigos de  violencia física o psicológica dentro de casa, y el impacto que esto tiene en ellos es grande y puede expresarse en baja de rendimiento escolar, problemas de conducta en la escuela o colegio, e inclusive agresividad con sus compañeros o los mismos padres.
Algo frecuente también es que una vez tomada la decisión, ambos padres tienen tal grado de intolerancia entre ellos que no logran llegar a un acuerdo, para mantener una conversación orientadora y conciliadora con sus hijos, explicándoles a breves rasgos como será la vida de ellos después de separarse.
Los chicos con la poca información que tienen suelen sacar hipótesis de las razones que hicieron que sus padres se separen, e inclusive algunos terminan asumiendo la culpa de esto, porque relacionan su comportamiento con las peleas que sus padres tenían. E inclusive existen distanciamientos innecesarios, o visitas muy espaciadas del padre o la madre que perjudican la estabilidad emocional de los chicos.
Si estás atravesando una situación similar, te recomiendo que busques ayuda, si tu relación no funcionó, recuerda que dejas de ser pareja, pero nunca de ser padre, no uses a tus hijos como herramientas de chantaje, procura su bienestar, busca orientación oportuna para que la separación deje las menores secuelas posibles!
Icono_pdf
Síguenos:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *