Para Samuel Chambers

No hace falta pedir perdón por no haber sido su familia, ni su amigo cercano. Samuel Chambers  fue un desconocido familiar para muchos entre los que me cuento.

Desde la semana pasada en la que me enteré de su muerte, no he podido dejar de sentirme triste, no solo porque ya no está, sino por la forma sistemática de abusos y agresiones de las que aparentemente fue víctima, lo acosaron, lo amedrentaron por su forma distinta de vida, el único fin hacerlo sufrir, atacaron su pequeño mundo y el de sus animalitos, quisieron primero dañarlo psicológicamente, para finalmente terminar con su vida de la forma más cruel.

La planificación, la forma malévola detrás de este hecho, asusta, indigna, desesperanza!

No me averguenzo de decir que realmente en estos días, el mundo me ha dolido.

¿Qué estamos haciendo mal?
¿Por qué tanto odio?
¿ Por qué la violencia como solución?

No lo conocí, ni nunca hablé con él, pero ahora tengo un panorama de como vívía, de sus creencias, de sus elecciones coherentes de vida, cosa de la que pocos pueden alardear, sé de él lo que los amigos y la familia han dicho en la prensa: Sé muy poco, pero lo poco que sé es que llevaba una vida respetable, admirable pero culturalmente inentendible, porque los seres humanos somos así, excluimos lo que no entendemos, nos desencaja lo que no tiene referentes previos y Samuel fue un chico sin precedentes, seguramente su pensar sui generis le trajo problemas en su vida cotidiana. ¿Quién no se ha sentido diferente alguna vez en su vida? ¿Quién no se ha sentido como pez fuera del agua? La diferencia enorme es que él tuvo el coraje y la valentía de ejecutar su filosofía de vida, la prensa dice que daba talleres de permacultura, no había escuchado de esto y me puse a investigar. Una filosofía pro vida, una filosofía que te hace parte responsable y activa de la naturaleza una filosofía que lleva tres principios basados en la ÉTICA:

  1. Cuida a la tierra.
  2. Cuida a las personas, empezando por ti.
  3. Reparte justamente lo que la tierra te dé.

Que palabra tan hermosa la ÉTICA, que cosa distinta sería si la anduviéramos  a llevar como bandera de guerra y si viviéramos siendo coherentes con ella. Pero más allá de sus creencias, de su vida, de cómo se vestía y de a qué se dedicaba. Samuel Chambers era UN SER HUMANO y eso es lo que verdaderamente importa.

Las pocas veces que me crucé con él me conmovía ver el lazo que tenía con su mascota, con quien andaba por las calles de Quito, me encontré con él varias veces en algunos conciertos, no se percibía en él gesto alguno de agresividad, la gente que lo conoció y que trató con él, dice lo mismo: una persona con defectos y virtudes pero en esencia: Un tipo bueno.

La empatía y la sensibilidad que están conmigo cotidianamente, esta semana se han vuelto en mi contra, porque me ha dolido el alma.

Yo como Psicóloga puedo encontrar explicaciones profesionales sobre el hecho:

  1. Vivimos en una sociedad intolerante e irrespetuosa.
  2. La violencia, en cualquiera de sus formas: psicológica como el bullying, de género, física y sexual, se ha normalizado.
  3. Leer o ver noticias amarillistas se ha vuelto pan de todos los días, olvidándonos que detrás de cada encabezado hay un ser humano y varias vidas perdidas.
  4. Estos asesinos son psicópatas, pero la psicopatía más allá de su componente genético, también incluye todo un sistema familiar desestructurado, sin normas, sin reglas, con mucha permisividad.
  5. Los padres no estamos conscientes de que formamos individuos para entregarlos al mundo.
  6. Nos hace falta conocer más sobre la ética y enseñarla desde casa y en las instituciones educativas.
  7. Cómo podemos pedir vivir en paz, si no empezamos por respetarnos y por evitar agredir al otro, el vecino, la tía, el compañero de trabajo, solo por no coincidir con nuestro pensar?

Samuel Chambers no puede ser un número más en las estadísticas, nadie puede serlo!!

Las mujeres violentadas a diario en sus casas, las personas con orientaciones sexuales distintas marginadas por ser lo que son, los transexuales asesinados, casos de los que no se habla abiertamente,  la violencia intrafamiliar,  los abusos sexuales a niños en escuelas o por parte de sus propios familiares, el acoso sexual que las mujeres recibimos a diario en las calles, el abuso de poder, las mujeres que tienen miedo de hablar de haber sido violadas porque seguramente fue su culpa, los feminicidios. Nada de esto puede ser solo un encabezado en un periódico, un número más sin rostro! Samuel el es el rostro de lo injusto que pasa a diario en nuestro mundo y no se vale pensar: no es mi problema, él no es mi hijo ni mi amigo, porque no lo és! Pero puede llegar a serlo si no cambiamos y empezamos a combatir la violencia desde uno mismo. Entiende que eres parte de una comunidad y que juntos somos muchos más!

Yo como psicóloga le puedo dar mil vueltas a las causas, pero yo como ser humano estoy simplemente DEVASTADA!

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2 thoughts on “Para Samuel Chambers

  • noviembre 23, 2017 at 22:45
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    Me uno a esa comunidad por un mundo 🌏 diferente. Buen artículo, nos llama a reflexionar.

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  • noviembre 27, 2017 at 16:35
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    Conocer una noticia asi, un hecho tan cruel en nuestra sociedad, en nuestro espacio, parece salido de las peores películas de terror, que existan elementos tan desnaturalizados, tan destructivos, capaces de dañar, de matar a un ser bueno como Samuel, simplemente no entra en mi entendimiento. Estos hijos de alguien, formados bajo motivaciones siniestras, con alebosa y demoniaca mano, abusivos, despiadados como han podido tomar tal poder, decisión, y arrancarle la vida a un hermanode luz. La justicia caerá implacable sobre ustedes

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