El comportamiento de un “millenial”

Vivimos una época donde todo se mueve muy rápido, la facilidad con la que nos llega la información, la poca importancia que le damos a la privacidad, ha creado una nueva “raza” de seres humanos, hijos de la tecnología y de las redes sociales.

Los “millenials” no son solo un fenómeno que se resume a la generación en la que has nacido, hay millenials más viejos de lo esperado y chicos que entran en el rango de edad, pero cuyo comportamiento no cuadra con el gusto excesivo de publicar su vida.

El comportamiento y la estancia en la vida de un millenial se vincula con la dificultad para entender los procesos. Acostumbrados a la inmediatez de una publicación en Facebook, Instagram o Twittter, asumen que la vida funciona bajo la misma dinámica.

Se frustran al sentir que las gratificaciones no llegan tan rápido como quisieran, la inconformidad, la queja, la insatisfacción crónica se vuelve un problema que los hace sentir vacíos. Sus relaciones afectivas tampoco tienen como base el entendimiento, que para conseguir crear lazos se debe trabajar duro y con ética, guiados por ideas poco realistas de lo que son las relaciones, se vuelven interacciones huecas, vacías, poco íntimas afectivamente y en muchos casos esporádicas.

La validación de sus vidas, está todo el tiempo vinculada a los likes que una foto puede tener, el “llamar la atención” es parte de este comportamiento, sin importar a costa de que, son parte de una cultura de exhibicionismo cibernético que los hace vivir anclados a la tecnología ya la dependencia de lo que otros hacen, entrando en comparaciones dolorosas que terminan afectándolos emocionalmente al no ser tan: “populares”, “felices”, “exitosos”, etc.

Vivir sin criterio de realidad, asumiendo que todo lo que se ve en redes es verdad, no hace más que agudizar inseguridades y el deseo de seguir haciendo “notorio” todo lo que hacen.

En un tiempo de inmediatez e informaciones flash, es importante tomarse un tiempo para vivir la vida de uno sin comparaciones, no hay porque perder privacidad para ganar aprobación, entender que todo se consigue de a poco, con esfuerzo y a base de un proceso es importante. A vivir más y menos preocupados de hashtags y de impresiones falsas, que los seres humanos somos más que simples etiquetas!

 

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